Todos tienen un lugar
Recibimos a cada persona con respeto, sin importar su historia o cuánto conozca acerca de la fe.
Adoramos, aprendemos, servimos y crecemos como una sola familia.
Nuestra comunidad
Somos una congregación de habla hispana formada por personas de distintos países, culturas, generaciones y tonos de piel. Nuestra unidad no depende de que todos seamos iguales, sino de caminar juntos en Cristo.
Aquí hay espacio para familias, personas solteras, niños, jóvenes y adultos mayores. Queremos conocernos de verdad, acompañarnos y servir juntos.

Momentos juntos

Nos reunimos para cantar, escuchar la Palabra y celebrar juntos la fidelidad de Dios.

La conversación continúa alrededor de la mesa, donde nacen amistades y todos tienen un lugar.

Acompañamos a cada niño con cuidado, creatividad y enseñanzas apropiadas para su edad.

La nueva generación encuentra amistades y oportunidades para poner su fe en acción.

Aprendemos juntos, hacemos preguntas y nos animamos a vivir la fe durante la semana.

Compartimos tiempo, recursos y esperanza con nuestros vecinos de una manera práctica.
Recibimos a cada persona con respeto, sin importar su historia o cuánto conozca acerca de la fe.
Niños, jóvenes, adultos y mayores aprenden unos de otros y construyen relaciones sinceras.
Buscamos maneras concretas de cuidar a nuestra iglesia y compartir esperanza con la comunidad.
Planifica tu primera visita y conoce a nuestra comunidad en persona.